Cuando una empresa entra en crisis, los números no mienten: facturación en caída, gastos que superan los ingresos, deudas acumuladas… Y en muchos casos, hay una salida legal que puede evitar el colapso total: el concurso de acreedores.
Si octubre o noviembre te encuentra en esta situación, esta guía está diseñada para ti. Te explicamos cómo iniciar un concurso en 2025, qué pasos seguir y por qué ahora es el mejor momento para actuar.
¿Qué es un concurso de acreedores y cuándo se debe solicitar?
El concurso de acreedores es un proceso legal que permite a una empresa (o autónomo) en situación de insolvencia reorganizar sus deudas y proteger su actividad.
Puede ser:
- Voluntario, cuando lo solicita el propio deudor
- Necesario, cuando lo solicitan los acreedores
El objetivo es evitar la liquidación desordenada del negocio y buscar soluciones de pago viables. En 2025, la legislación favorece a quienes actúan con previsión y solicitan el concurso de forma voluntaria.
Principales novedades de la ley concursal en 2025
La última reforma concursal implementada tras 2022 ha consolidado cambios clave que siguen vigentes:
- Introducción del procedimiento especial para microempresas
- Impulso a los planes de reestructuración preconcursal
- Mayor digitalización del proceso (menos burocracia)
- Flexibilización para presentar concursos voluntarios
👉 Si tienes una pyme o eres autónomo, hoy es más sencillo, rápido y menos costoso acogerse al concurso de acreedores que años atrás.
¿Cómo saber si tu empresa debe acogerse al concurso?
Se considera que una empresa está en estado de insolvencia cuando:
- No puede pagar sus facturas de forma regular
- Tiene deudas con la Seguridad Social o Hacienda sin capacidad de ponerse al día
- Se enfrenta a demandas de acreedores
- Ha agotado su capacidad de financiación externa
- El volumen de deudas supera su valor patrimonial
💡 Si te identificas con dos o más de estos puntos, es momento de evaluar seriamente el concurso.
El proceso paso a paso: ¿cómo solicitar el concurso de acreedores?
📄 1. Documentación requerida
Para iniciar el proceso necesitas:
- Memoria explicativa de la situación económica
- Balance contable actualizado
- Relación de acreedores y deudas
- Inventario de bienes y activos
- Justificación de la insolvencia
🗓️ 2. Plazos clave en octubre y noviembre
Solicitar el concurso antes de fin de año tiene varias ventajas:
- Puedes incluir deudas generadas hasta diciembre
- Evitas embargos inminentes o acciones judiciales
- Ganas tiempo para preparar un plan de viabilidad para 2026
- Mejor disposición de los juzgados mercantiles fuera del pico de enero-febrero

Ventajas de presentar un concurso voluntario
Presentarlo tú mismo es mejor que esperar a que lo hagan los acreedores, porque:
- Tienes más control del proceso
- Puedes conservar la administración de la empresa en ciertos casos
- Se evita el deterioro de la imagen empresarial
- Te permite negociar con proveedores y bancos desde una posición legal sólida
Errores comunes que debes evitar
❌ Esperar demasiado: Cuando el problema ya es inmanejable, el margen de maniobra se reduce.
❌ No presentar la documentación completa: Ralentiza el proceso.
❌ Desinformación: Muchas empresas piensan que un concurso es el fin, cuando en realidad puede ser un nuevo comienzo.
✅ Conclusión: Planifica tu salida de la crisis antes de diciembre
Si tu empresa está en crisis, el concurso de acreedores puede ser tu mejor estrategia. Octubre y noviembre son los meses ideales para prepararlo con calma, tener asesoramiento legal y evitar decisiones precipitadas en enero.
Con un plan sólido y el acompañamiento de profesionales, puedes proteger tu negocio y evitar males mayores.
❓ Preguntas frecuentes
1. ¿Cuánto tarda un concurso de acreedores en resolverse?
Depende del tamaño de la empresa y la complejidad, pero puede ir de 6 meses a 2 años.
2. ¿Puedo seguir operando mi negocio durante el concurso?
Sí, en concursos voluntarios puedes mantener la administración bajo supervisión judicial.
3. ¿Qué pasa si no presento el concurso a tiempo?
Puedes incurrir en responsabilidad personal y agravar tu situación legal y patrimonial.
4. ¿Qué tipos de deuda puedo incluir?
Prácticamente todas: proveedores, bancos, Hacienda, Seguridad Social, etc.
5. ¿Necesito abogado o asesoría especializada?
Sí. El proceso exige asistencia legal y contable desde el primer momento.